‘El Puñal de Laredo’, a corazón abierto

José Emilio Amavisca (Laredo, 1971) extremo izquierdo, dio sus primeros pasos como futbolista profesional en su casa, en el Club Deportivo Laredo. Desde entonces, y hasta su retirada en 2005, Amavisca ha pasado por varios clubes españoles como el Real Valladolid, Lleida, Real Madrid, Racing de Santander, Deportivo y Espanyol, consiguiendo nada más y nada menos que dos Ligas, una Copa, una Champions, una Intercontinental y dos Supercopas de España, además del oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.

EFE


Destaca su paso por el Real Madrid, junto a Zamorano deslumbrando con sus carreras por la banda izquierda y asistencias al chileno consiguiendo muchos goles para el conjunto blanco. Amavisca se ganó su posición como titular desde la jornada 6 en La Liga. Catorce años después de su retirada, “El puñal de Laredo” sigue exactamente igual que cuando anotaba y celebraba los goles con la rodilla en tierra y señalando con un dedo al cielo: misma melena característica y condición física.

¿Cuál es el recuerdo que más te ha marcado de tu carrera futbolística?
Por fortuna, he tenido una carrera larga, con doce años en Primera División. Quedarme con una cosa es bastante complicado. De las cosas buenas y, sobre todo, de las malas, se aprende mucho. Tengo buenísimos recuerdos de mi etapa como futbolista.

Debutaste en Primera División con el Real Valladolid, ¿qué recuerdos tienes de tus comienzos en el fútbol profesional?
Salir de casa con 18 años recién cumplidos fue un auténtico reto para mí. Siempre he sido una persona muy casera y separarme de mis padres y de mi hermano me costó mucho.
Tenía claro que, para intentar ser futbolista profesional, había que salir y el Real Valladolid me dio esa oportunidad. Le estaré siempre agradecido.

¿Cómo fue el fichaje del Real Madrid para ti?

Mi fichaje por el Real Madrid fue muy extraño. Hubo una opción de compra hasta un día señalado. El Real Madrid no usó esa opción de compra hasta el último día, cuando ya nadie pensaba que la iba a llevar a cabo. Ni siquiera yo.

Fuiste una de las grandes revelaciones del Real Madrid en el 94-95, ¿cómo recuerdas este año?
Fue un año increíble para mí. De verme cedido en algún equipo de Primera a ser uno de los mejores jugadores de la Liga y campeón con el Real Madrid. Fue un sueño de niño hecho realidad: ser campeón de Liga con el equipo de mis amores.

Formaste parte del equipo que volvió a ganar la Champions tras 32 años. ¿Cómo se vivió la previa de la final ante la Juventus de Zidane?
Brutal, fue brutal. Nadie daba un duro por nosotros en esa final. La Juve era el máximo favorito para todo el mundo. Zidane, Inzaghi, Davids… Íbamos como tapados y eso resultó fundamental, nos quitó toda la presión. Fue una sensación maravillosa, el objetivo de cualquier jugador.

EFE

Te alzaste con el oro en los JJOO de Barcelona mientras compaginabas tu vida deportiva con el servicio militar, ¿cómo fue esa experiencia?Extraña, muy extraña. Tuve que estar todo un mes compaginando las dos cosas. Pasaba dos días en el cuartel y otros dos en la concentración de la selección. Algo verdaderamente complicado. Tengo claro que el interés de Vicente Miera, el seleccionador, fue fundamental. Su confianza en mí, a pesar de esa concentración tan atípica, me hizo poder ir a Barcelona 92.

¿Alguna anécdota a destacar durante tus años en el Real Madrid?
Bueno, que cuando llegué a Madrid, tenía bastante claro que no iba a quedarme, así que no tenía ni casa. Zamorano y su mamá, Alicia, me brindaron su casa durante más de un mes y me hicieron la vida mucho más fácil. Esa amistad, después de tantos años, sigue perdurando.

Marcaste el quinto gol durante la goleada histórica al Barcelona. ¿Cómo recuerdas ese día?
Aquel partido contra el Barça, después del 5-0 el año anterior en el Camp Nou, se vivió de una manera muy especial. Nosotros estábamos lanzados en la Liga y ellos estaban sufriendo. La afición pedía venganza y varías semanas antes sólo se hablaba de ese partido. Fue una auténtica fiesta y de no habernos relajado, hubiéramos conseguido algún gol más seguro.
Para mí, hacer el quinto gol supuso hacerme un pequeño espacio dentro de la gran historia del Real Madrid. A día de hoy, todavía hay gente que me lo recuerda.

“Puñal de Laredo” te llamaban, ¿cómo surge ese apodo?
Lo del Puñal de Laredo me lo puso el speaker del Real Madrid. Decía que hacía el mismo daño cuando entraba por la banda que un cuchillo cuando se clava.

Zamorano y tú os entendíais a la perfección en el campo, Valdano os calificó como una “sociedad limitada”.
Desde que llegué, tuve un feeling especial con él. Teníamos la misma marca deportiva y fui a vivir a su casa más de un mes. En el campo, éramos totalmente complementarios: un extremo rápido que le encantaba poner balones al área y un auténtico depredador, un rematador como pocos. Yo siempre le digo que estábamos obligados a entendernos.

Zamorano y Amavisca. EFE

¿Qué técnico te ha marcado más durante tu carrera?
Quizás el que más fue Capello. Hasta hizo que cambiara mi manera de jugar. Yo había llegado a Madrid como delantero, un jugador de ataque. Él me hizo trabajar para el equipo como nunca antes y eso lo seguí llevando mientras duró mi carrera.

Después de todos estos años, ¿cómo es tu vida ahora?
Mi vida ahora es tranquila. Sigo con la mujer de toda mi vida, tengo dos hijos de 21 y 18 años. Soy el director de la Escuela Municipal de fútbol de Santander, comento los partidos Del Real Madrid en Radio Nacional y, por supuesto, sigo jugando al fútbol en los veteranos. El fútbol sigue formando parte de mi vida, no podía ser de otra manera.

Amavisca, el apodado ‘Puñal de Laredo’, sigue ligado actualmente al mundo deportivo, en concreto al fútbol. Demuestra la pasión que siempre ha sentido por este deporte y lo que ha significado en su vida tanto a nivel personal como a nivel profesional.

@guadaom20
@anejuaristi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *